martes, 21 de septiembre de 2010

Sillas de ruedas con inteligencia artificial

Una silla de ruedas robótica combina el control cerebral con la inteligencia artificial para hacer más fácil de maniobrar para las personas usando sólo sus pensamientos. El enfoque, conocido como “control compartido”, podría ayudar a las personas con parálisis a ganar nueva movilidad transformando señales simples del cerebro en comandos más complicados.

La silla de ruedas, desarrollada por un equipo de investigadores del Instituto Federal de Tecnología con sede en Lausanne, consta de un software que puede partir de un simple comando como “ve a la izquierda” y evaluar el área inmediata para encontrar la forma de cumplir la orden sin chocar con nada. Este software también puede entender cuando el conductor quiere moverse hacia un objeto en concreto, como una mesa.
Actualmente existen varias tecnologías que permiten a los pacientes controlar ordenadores, prótesis y otros dispositivos mediante señales capturadas de los nervios, los músculos o el cerebro. La electroencefalografía (EEG) ha surgido como una forma prometedora para los pacientes paralizados de controlar ordenadores o sillas de ruedas. El usuario necesita usar una gorra especial y seguir una formación unas horas al día durante unos cinco días. Los pacientes pueden controlar la silla con sólo imaginar que están moviendo una parte del cuerpo. Pensar en mover la mano izquierda, por ejemplo, ordena a la silla que gire a la izquierda. Las órdenes también pueden ser provocadas por determinadas tareas mentales, como la aritmética.
Sin embargo, la EEG tiene una precisión limitada y sólo puede detectar unas pocos órdenes diferentes. El mantenimiento de estos ejercicios mentales cuando se trata de maniobrar una silla de ruedas alrededor de un entorno desordenado puede ser muy cansado, afirma José del Millán, director de interfaces cerebro-máquina no invasivas del Instituto Federal de Tecnología, quien dirigió este proyecto. “La gente no puede sostener ese nivel de control mental durante largos períodos de tiempo”, indica él. La concentración necesaria también crea más ruido en las señales haciéndolas más difíciles de interpretar por un ordenador.
El control compartido soluciona este problema porque los pacientes no necesitan estar continuamente instruyendo a la silla de ruedas para que ésta avance; sólo tienen que pensar en el comando una vez y el software se encarga del resto. “La silla de ruedas se puede encargar de los pequeños detalles, por lo que resulta más natural”, destaca Millán.
La silla de ruedas está equipada con dos cámaras web para facilitar la detección de obstáculos y poder evitarlos. Si los conductores quieren acercarse a un objeto en vez de rodearlo, pueden dar una orden de anulación. La silla se detendrá justo delante del objeto.
En el prototipo de Millán, 16 electrodos monitorean la actividad cerebral del usuario. Por el momento no se ha probado en ningún paciente paralizado.
Damien Coyle, investigador del grupo Interfaz Cerebro-Ordenador y Tecnologías de Apoyo de la Universidad de Ulster, comenta que las señales de EEG pueden ser lenta y puede resultar difícil de trabajar con ellas. Como consecuencia, añade él, muchos investigadores están buscando formas de usar el control compartido, y el proyecto de Millán es un buen ejemplo de esto puesto en práctica. “Cuanto más control compartido se tenga, mejor es la interfaz cerebro-ordenador, y más rápido puede moverse la persona de un lugar a otro”, afirma Coyle.
El equipo de Millán está desarrollando la capacidad de reconocimiento de objetos para hacer la silla lo suficientemente inteligente para pararse automáticamente delante una mesa o escritorio asegurándose que queda lo suficientemente cerca y que se detiene en el ángulo adecuado.
 Fuente: Andalucia Investiga

martes, 7 de septiembre de 2010

La leyenda madrileña de Rubén, 'el indomable'

Rafa García nos envía una un reportaje muy que nos parece que merece la pena reseñar. Gracias, compañero

sábado, 4 de septiembre de 2010

 
Esta obra aborda la atención a la diversidad relativa a las limitaciones en la movilidad del alumnado. Desde un enfoque práctico, integrador y centrado en el paradigma inclusivo, determina unas necesidades contextuales que deben ser atendidas en la escuela de una manera dialéctica, global, contextualizada y transdisciplinar. La creación de una escuela abierta sólo será posible con el apoyo y la contribución de toda la comunidad educativa y la sociedad en general, desde cada uno de sus ámbitos de responsabilidad.

El autor trata todos los aspectos relacionados con la diversidad funcional por limitaciones en la movilidad del alumnado: escolarización, orientación a las familias, intervención, accesibilidad de los centros, una correcta sedestación, diferentes ayudas técnicas para el control postural, distintas adaptaciones, etc. Además dedica un apartado a los sistemas aumentativos y alternativos de comunicación, así como al software adaptado más usado en todos los ámbitos a la diversidad funcional por limitaciones en la movilidad.

En definitiva, un libro para profesionales de la educación en general interesados en la inclusión de alumnos con dificultades motoras. Un manual muy completo y de fácil lectura que nace del compromiso con la diversidad y la inclusión, pues hablar de diversidad funcional y de acceso es, sin duda, hablar de derechos de las personas.


martes, 3 de agosto de 2010

Brazo robot




Con el brazo robot RAPUDA la ayuda de un enfermero es cosa del pasado. Este brazo puede ayudar a alcanzar y manipular objetos con cierta precisión, pero aún es algo lento en el acto, aunque evidentemente eso es solo cuestión de tiempo para que se pueda mejorar esta tecnología.

Este brazo robot, creado por el Intelligent Systems Research Institute en Japón, simplemente se lo instala en una silla de ruedas y por medio de un joystick se puede controlar el brazo metálico.

El movimiento de esta extremidad artificial es aún algo lento y realmente se toma su tiempo, pero de que hace bien su trabajo, definitivamente lo hace. En el vídeo se puede ver cuanto demora en hacer dos simples tareas, realmente tengo esperanzas de que esta tecnología se desarrolle rápidamente.

viernes, 9 de julio de 2010

The Wedge - Microsoft


Microsoft también está trabajando en The Wedge, una interfaz de usuario controlada por gestos desde el Microsoft’s Applied Sciences Group. Esta interfaz funciona mediante una cámara posicionada detrás de una pantalla OLED transparente que ve e interpreta nuestros movimientos para ofrecer el control gestual.










AirSwing de Toshiba

Estamos convencidos de que iniciativas como estas irán desarrollando las posibilidades de acceso convirtiéndose en nuevos interfaces útiles para el alumnado con limitaciones en la movilidad.



El AirSwing de Toshiba es un nuevo concepto basado en las nuevas posibilidades que permite hoy en día la tecnología aplicado a las interfaces. Lo que seguro a todos nos recuerda a la película Minority Report y nos permitirá controlar la pantalla e interactuar con el ordenador con simples gestos. Vamos, se trata de una interfaz de usuario controlada por gestos. Ya hemos visto anteriormente otros desarrollos sobre la misma idea, pero ahora Toshiba promete llevarlo a la realidad y lanzarlo al mercado. Eso sí no se han desvelado detalles sobre posibles fechas y precios. Podéis ver el AirSwing de Toshiba en acción en el vídeo de demostración que he publicado en el canal TV de Ounae.

jueves, 8 de julio de 2010

Realidad virtual táctil

Tal vez suene a ciencia ficción pero es ya una realidad recién nacida que aún se encuentra en las primeras fases de experimentación... pero... imaginaos por un momento que pudiesemos hacer que la realidad se adaptase a las posibilidades manipulativas de nuestros alumnos y alumnas con limitaciones en la movilidad.
Pues bien, un equipo de investigadores europeos ha logrado un sistema de realidad virtual en el que el sentido del tacto parece real. Sus usuarios no sólo pueden ver y escuchar en su entorno virtual, sino que también pueden tocar. El sistema abre nuevas posibilidades para aplicaciones en telepresencia, telemedicina, diseño industrial, o juegos.
Los responsables de este sistema, pertenecientes a nueve centros de investigación, entre ellos de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), utilizan un escáner en 3D y un sistema de modelado avanzado para crear una representación virtual de un objeto real, como una taza o una caja.
La representación digital 3D del objeto puede ser transmitida a otra en una ubicación remota. Gracias al uso de gafas de realidad virtual y una interfaz especial, basado en tecnología háptica el objeto se puede tocar y mover. El equipo de la UPM se encarga de desarrollar un dispositivo háptico con dos puntos de contacto para captar un objeto con una mano virtual. 

Fuente: AlphaGalileo