viernes, 20 de junio de 2008

La Universidad de Braunschweig diseña un casco que permite mover un vehículo


Un equipo de científicos alemanes de la Universidad de Braunschweig ha desarrollado un casco que permite conducir modelos de automóviles a partir de señales cerebrales y sin contacto eléctrico directo. Este hallazgo podría ayudar a dirigir sillas de ruedas y manejar prótesis, así como a pilotar vehículos de motor.
"Con esto se hace realidad el sueño de conectar de manera sencilla el cerebro con una máquina", ha explicado hoy el profesor Meinhard Schilling, del Instituto Técnico de Mediciones Eléctricas y Principios de la Electrotécnica de la Universidad de Braunschweig, en el norte de Alemania.
El invento se basa en el encefalograma clásico que se utiliza en medicina para medir la actividad cerebral según las oscilaciones de la tensión en la superficie craneal, con un ordenador que transmite las señales.
Lo revolucionario del nuevo brain-computer-interface es que funciona sin contacto directo eléctrico con la cabeza, ya que las señales cerebrales se registran en el casco sin necesidad de colocar al interesado una capucha elástica con electrodos y aplicar geles como en los encefalogramas clásicos.
Sólo hay que concentrarse y mirar hacia un punto
El casco se coloca sobre la cabeza y está en funcionamiento en cuestión de segundos, dijo Schilling, quien comentó que quien lo utiliza sólo tiene que concentrarse en un modelo de imagen que puede ver en una pantalla en el visor del casco.
Para dirigir el modelo de automóvil utilizado en los experimentos el interesado contempla en la pantalla dos cuadros de ajedrez que parpadean con distinta frecuencia. Si concentra su visión en el cuadro izquierdo, el vehículo se dirige a la izquierda y si lo hace en el derecho, el modelo de automóvil se dirige a la derecha, mientras que, si su mirada no se concentra en ninguno de los dos, sigue una marcha recta.
Con amplificadores de señal los científicos han conseguido que las señales sean representadas como un mapa en la pantalla del casco. "Cada sensor en el casco, que se concentra en las señales del centro de visión del cerebro, tiene el tamaño de una moneda de dos euros y, con ello, prácticamente el tamaño de un electrodo convencional de encefalograma", señaló el profesor.
La Universidad de Braunschweig trabaja estrechamente en el proyecto con la Clínica Universitaria Charité de Berlín y el Instituto Fraunhofer de Arquitectura de Cálculo y Tecnologías de Software de la capital alemana.